Una visita que se convirtió en un llamado
Phil y Nikki Ephraim visitaron Guatemala por primera vez en 1999 y se enamoraron del país y su gente. Lo que comenzó como una visita se convirtió en un llamado a largo plazo para crear un lugar donde pudieran encontrarse la fe, la hospitalidad, el servicio práctico y la colaboración comunitaria.
La visión era más amplia que un solo viaje misionero. Requería una presencia permanente: una base donde los líderes locales pudieran desarrollar programas, los equipos visitantes pudieran prepararse y servir, y las relaciones pudieran continuar año tras año.





