Nuestra historia

Historia de Misión El Faro en Guatemala Más de 20 Años de Esperanza

Una visita a Guatemala en 1999 planteó una idea. Una compra de terreno llena de fe en 2001 le dio un hogar. Para el año 2003, la Misión El Faro había comenzado a tomar forma.

Socios de El Faro y miembros de la comunidad se reúnen después de una visita domiciliaria en Guatemala.
01

Una visita que se convirtió en un llamado

Phil y Nikki Ephraim visitaron Guatemala por primera vez en 1999 y se enamoraron del país y su gente. Lo que comenzó como una visita se convirtió en un llamado a largo plazo para crear un lugar donde pudieran encontrarse la fe, la hospitalidad, el servicio práctico y la colaboración comunitaria.

La visión era más amplia que un solo viaje misionero. Requería una presencia permanente: una base donde los líderes locales pudieran desarrollar programas, los equipos visitantes pudieran prepararse y servir, y las relaciones pudieran continuar año tras año.

El personal y las familias de El Faro se reúnen debajo de la cruz del campus.
02

Un terreno comprado por fe

En 2001, se compraron terrenos en la costa caribeña de Guatemala. La propiedad era tropical, remota y se llegaba por agua, pero ofrecía espacio para un campus misionero que pudiera recibir equipos y apoyar el trabajo en toda la región de Izabal.

Los edificios y la infraestructura siguieron paso a paso. Los primeros años requirieron fe, perseverancia y voluntad de construir antes de que cada detalle estuviera claro. Para 2003, Misión El Faro había comenzado a recibir personas y servir a comunidades desde su nuevo hogar.

Las mujeres comparten una conversación afectuosa a través de un programa de apoyo de El Faro.
03

Por qué el nombre El Faro

El Faro significa "el faro" en español. Un faro no llama la atención; proporciona una luz constante que ayuda a otros a encontrar la dirección. El nombre conecta el propósito de la organización con las palabras de Jesús en Mateo 5:14–16.

Esa imagen continúa guiando la misión. El Faro busca ser confiable, visible a través del servicio y arraigado en la esperanza, ya sea que la necesidad sea una clínica médica, una comida, un piso más seguro, agua potable, educación o un lugar para que la gente se reúna.

Una joven es recibida dentro de un espacio comunitario de El Faro.
04

Hitos en el camino

El campus y los programas han crecido con el tiempo, pero el enfoque sigue siendo personal: escuchar atentamente, recibir bien a las personas, responder de manera práctica y permanecer el tiempo suficiente para que se forme confianza.

  • 1999 — Phil y Nikki Ephraim visitan Guatemala y comienza un llamado a largo plazo
  • 2001 — Se compra un terreno en la costa caribeña.
  • 2003 — Misión El Faro comienza a recibir equipos y servir a las comunidades
  • 2006 — La Escuela Bíblica de Vacaciones se convierte en un ministerio anual en diciembre.
  • Hoy: cinco áreas ministeriales conectadas llegan a personas de 40 comunidades
El pabellón al aire libre El Faro preparado para un encuentro de retiro.
05

Dónde se encuentra la historia hoy

Hoy, el trabajo de El Faro llega a más de 15.000 personas cada año. La organización presta servicios en 40 comunidades, alimenta a cientos de niños cada mes, ha apoyado miles de cirugías oculares y da la bienvenida a equipos misioneros, retiros y grupos de capacitación en su campus costero.

Un equipo de misioneros, personal, voluntarios y miembros de la junta llevan adelante el trabajo en Guatemala y Estados Unidos. La salud, los programas infantiles, el desarrollo comunitario, la educación, el liderazgo y la hospitalidad ahora operan como partes conectadas de una sola misión.

La historia todavía se está escribiendo a través de líderes locales, iglesias asociadas, equipos visitantes, donantes, profesionales médicos, voluntarios y las familias que dan forma al trabajo desde dentro de sus propias comunidades.

Tu próximo paso

Vea lo que esa fe ha hecho posible.

Explore el impacto mensurable detrás de más de dos décadas de asociación.

Ver nuestro impacto